Confiscan una pesa de una balanza helenística en una tienda de antigüedades

Las autoridades de Israel han incautado una pesa de una balanza helenística que perteneció a un funcionario del imperio Seléucida en el siglo II a.C.
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Pese de una balanza helenística confiscada en Jerusalén
Luis Manuel López | Jue, 21 Ago 2025 - 08:35
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Agentes de la Unidad de Prevención de Robos de Antigüedades de Israel confiscaron la pasada semana en Jerusalén un curioso objeto encontrado en una tienda de antigüedades de Israel: una pesa de una balanza del periodo helenístico con inscripciones en ella. Sobre la pieza aparece grabado Heliodoro, hijo de Apolonio, agoranomos. Bajo esta inscripción aparece grabada una letra M en tamaño mayor y lo que parece la figura de un delfín

El título que aquí aparece corresponde en muchas ciudades griegas con el responsable público de controlar que en los mercados las balanzas y los pesos que se utilizaban no estaban trucados y daban unas medidas reales y fieles de forma que el cliente recibía las cantidades por las que estaba pagando. La pieza confiscada en Jerusalén era empleada para calibrar estas balanzas, y sin duda el agoranomos la llevaba siempre con él, ya que era uno de sus principales instrumentos de trabajo. Hasta tal punto era importante para que él que la hizo marcar con su nombre. 

En cuanto a la letra M grabada bajo el nombre y el título corresponde con la unidad de peso de la pieza: una mina griega. La equivalencia de esta unidad era diferente en cada ciudad griega y en cada época. La mina ética, por ejemplo, pesaba 436,6 gramos, algo menos de medio kilo, mientras que la de Egina pesaba 623,7 gramos, más de medio kilo. El origen de esta unidad de medida es muy antiguo, y los griegos probablemente la tomaron de los pueblos orientales, que a su vez llevaban usándola desde tiempo de los sumerios. 

Los expertos han datado esta pesa a mediados del siglo II .C., cuando el Imperio Seléucida vivía sus últimos momentos antes de caer por completo en la órbita de Roma. El delfín que aparece grabado en la parte inferior podría incluso dar pistas más certeras de cuál era su ciudad de origen. Por desgracia, todo apunta a que la pieza fue extraída de  forma ilegal de algún yacimiento arqueológico antes de entrar en el circuito de venta de antigüedades del mercado negro, por lo que será muy difícil o incluso imposible documentar su origen.