Continúa la lucha de algunos países para recuperar el patrimonio que les fue expoliado durante los siglos XIX y XX en el marco del colonialismo y los diversos conflictos armados que sacudieron el mundo en esas dos centurias. Estados como el de Grecia o Egipto han logrado grandes avances en este sentido y han logrado que se repatríen muchas piezas sacadas de su territorio de forma ilegal, a pesar de que las reclamaciones contra las grandes instituciones, como el Louvre o el Museo Británico, siguen cayendo en saco roto.
En ocasiones son pequeños gestos de propietarios particulares los que consiguen que estas devoluciones se hagan efectivas. Esto es lo que ha ocurrido con una pequeña pieza de mármol labrada con lo que parecen ser flores de loto que estaba en manos de una familia chilena desde la década de los treinta del pasado siglo. El actual propietario, según han informado los medios, movido por las reclamaciones del gobierno griego para recuperar los mármoles del Partenón que se encuentran en Londres, se puso en contacto con la embajada helena en Chile para informar de que tenía en sus manos una pieza que probablemente provenía de la Acrópolis y que había sido sacada de allí de forma ilegal. La embajada informó al Eforado de Antigüedades de Atenas y estos iniciaron el proceso para que la devolución del mármol pudiera hacerse en las mejores condiciones posibles.
Por lo que ha trascendido hasta el momento, es probable que el fragmento proceda de un templo arcaico de la Acrópolis, probablemente del llamado Hekatompedon, levantado durante la tiranía de Pisístrato nada menos que en lugar donde un siglo más tarde Perícles erigiría el Partenón. Dado que el templo fue destruido solo sabemos de él por menciones en las fuentes y por algunos restos que los arqueólogos han encontrado y que hoy pueden verse en el Museo de la Acrópolis. De confirmarse que el mármol chileno pertenecía a este templo estaríamos ante una gran noticia ya que la pieza permitirá saber más acerca de este edificio perdido de la época arcaica de Atenas.
La ministra de Cultura de Grecia, Lina Mendoni, se ha mostrado muy satisfecha con la repatriación de la pieza y tras agradecer al ciudadano chileno anónimo su gesto ha puesto de relieve el compromiso de su país con la lucha contra cualquier tipo de tráfico ilegal de antigüedades, ya que esta práctica atenta contra la identidad colectiva de todo un pueblo.