Cómo visitar el Valle de los Templos de Agrigento, Sicilia, paraíso para el amante de la arqueología

Visitar el Valle de los Templos en Agrigento, en la isla de Sicilia, es hacer un viaje al corazón del mundo griego clásico. Los templos de Agrigento, como el Templo Dórico de Juno, son un tesoro protegido por la UNESCO que enamora a quien lo conoce.
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Templo de la Concordia en el Valle de los Templos
Mireia Sánchez Cuellar | Dom, 10 Ago 2025 - 10:20
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En la costa sur de Sicilia, donde el Mediterráneo besa las antiguas piedras, se encuentra el Valle de los Templos, un lugar capaz de dejar sin aliento a los visitantes desde el primer momento. Este conjunto extraordinario, que muchos consideran el más importante fuera de la propia Grecia, recibe cada año a miles de personas que quedan hipnotizadas por esas columnas dóricas que se alzan majestuosas contra el cielo siciliano. La antigua Akragas —la Agrigento de hoy— nos cuenta a través de sus piedras milenarias cómo fue la vida cuando los griegos dominaban estas tierras. 

¿Qué es el Valle de los Templos de Agrigento y por qué es tan importante?

Historia del sitio arqueológico y su importancia en la Magna Grecia

El Valle de los Templos es el nombre que reciben los restos de la antigua Akragas, una colonia griega que nació en el siglo VI a.C. y que llegó a ser una de las más prósperas de Sicilia: en su momento de mayor gloria llegaron a vivir aquí 200.000 personas. Los griegos que fundaron esta ciudad construyeron una serie de templos entre los siglos VI y V a.C. que rivalizaban con los de la mismísima Atenas. La prosperidad duró hasta que en el 406 a.C. llegaron los cartagineses, saquearon la ciudad y marcaron el principio del fin de su época dorada. Esta polis, sin embargo, tuvo una larga historia posterior bajo dominio romano y bizantino que engrandecieron su patrimonio arqueológico. 

Los templos griegos mejor conservados fuera de Grecia

Mientras que en muchos lugares arqueológicos solo quedan los cimientos, en el Valle de los Templos puedes ver estructuras que te permiten entender perfectamente cómo eran estos edificios hace 2.500 años. La estrella indiscutible es el Templo de la Concordia que está tan bien conservado porque los cristianos lo convirtieron en iglesia en el siglo VI d.C., y eso lo salvó de acabar como cantera para construcciones posteriores. Pero no es solo este templo: el parque está lleno de altares, necrópolis y murallas que te ayudan a imaginar cómo era el día a día religioso en esta ciudad griega. Las autoridades italianas desde hace décadas han puesto en marcha programas de conservación que han permitido la conservación del espacio al tiempo que los turistas pueden disfrutar de él. 

Reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

En 1997, la UNESCO incluyó el Valle de los Templos en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Este reconocimiento no es solo un título de valor turístico: significa que el sitio recibe protección especial y ayuda internacional para su conservación. Los expertos de la UNESCO quedaron impresionados por cómo este lugar muestra la influencia griega en el Mediterráneo, algo fundamental para entender la historia de Occidente. Desde entonces, se han podido hacer restauraciones más ambiciosas y se han tomado medidas para que el turismo no acabe perjudicando al sitio. 

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Templo de la Concordia en el Valle de los Templos

¿Cómo visitar el Valle de los Templos y qué itinerario seguir?

Rutas recomendadas para visitar los templos de Agrigento

El parque es enorme —1.300 hectáreas— y tiene dos entradas principales: la Oriental (Porta V) y la Occidental (Porta I). El consejo de la mayoría de guías que saben de lo que hablan es que empieces por la entrada Oriental y vayas hacia el oeste siguiendo la antigua vía sacra. Es como hacer un viaje en el tiempo: vas viendo los templos en orden cronológico y acabas con el espectacular Templo de la Concordia como broche de oro. El recorrido típico empieza con el Templo de Juno, sigue con el de la Concordia, luego el de Heracles, el gigantesco Templo de Zeus Olímpico, y termina con el de los Dioscuros. Si eres un apasionado de la arqueología, puedes hacer una ruta alternativa que incluye zonas menos transitadas como el Templo F o las necrópolis paleocristianas. Y si te queda tiempo, no te pierdas el Jardín de la Kolymbethra, un oasis verde que te viene de perlas después de tanto caminar entre piedras.

Tiempo necesario para recorrer el parque arqueológico

Si quieres hacer una visita decente que incluya los siete templos principales, cuenta con 3 o 4 horas mínimo. Pero si eres de los que les gusta pararse a leer todos los carteles y contemplar cada detalle, un día entero se te queda corto. Ten en cuenta que vas a caminar unos 2 kilómetros por terreno que a veces no es precisamente una autopista, así que lleva calzado cómodo. El Museo Arqueológico de Agrigento merece la pena y necesita al menos 1-2 horas más. De hecho, si puedes y si no eres de los que ya saben del tema, contrata un guía y así aprovecharás mejor el tiempo. La mayoría de la gente que viene a Sicilia dedica un día completo a esta zona, combinando el Valle con un paseo por Agrigento. 

Mejores horas para visitar y evitar aglomeraciones

¿Quieres un consejo de oro? Madruga. Las primeras horas de la mañana (sobre las 8:30 cuando abren) son una maravilla. No solo porque hace menos calor —que en verano es un factor importante—, sino porque te encuentras el sitio prácticamente para ti solo. La otra opción top es el atardecer: la luz dorada bañando el Templo de la Concordia es algo que no se olvida, y las fotos salen espectaculares. En temporada alta (junio a septiembre), huye de las horas centrales del día como de la peste. No solo te vas a asar, sino que es cuando llegan todos los autobuses turísticos y aquello parece un hormiguero. Los mejores meses son abril-mayo y octubre-noviembre: buen tiempo y menos gente, la combinación perfecta. Un truco: los martes y jueves suele haber menos grupos organizados. 

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Templo de Hera en el Valle de los Templos

¿Cuáles son los templos griegos más destacados que se pueden encontrar en el Valle?

El Templo de la Concordia: el templo dórico mejor conservado

El Templo de la Concordia es el principal monumento del Valle. Construido entre el 440 y el 430 a.C., este templo es sencillamente espectacular. Sus 34 columnas siguen en pie, al igual que gran parte del entablamento y los frontones. El nombre "Concordia" es moderno y nadie sabe realmente a qué dios estaba dedicado —algunos especialistas apuntan a los Dioscuros. Los cristianos lo transformaron en iglesia en el siglo VI, salvándolo de convertirse en material de construcción. La estructura es puro manual de arquitectura dórica: seis columnas en los lados cortos, trece en los largos, y esas sutiles curvas en las columnas (la famosa éntasis) que los griegos usaban para engañar al ojo y hacer que todo se viera perfectamente recto. 

Los templos de Juno, Zeus y Heracles: joyas arqueológicas

El Templo de Hera (también llamado de Juno Lacinia) es el que te recibe si entras por el este, encaramado en lo alto como un vigía eterno. Data del siglo V a.C. y conserva 25 de sus 34 columnas originales. Desde aquí arriba las vistas son impresionantes: el mar a lo lejos, todo el valle a tus pies... Si te fijas bien, todavía puedes ver las marcas del incendio que provocaron los cartagineses cuando arrasaron Akragas. Es como una cicatriz de guerra que cuenta su propia historia.

El Templo de Zeus Olímpico o Olimpeion era una auténtica maravilla arquitectónica. Hoy está en ruinas, pero en su día fue uno de los templos más grandes del mundo griego: 110 metros de largo por 55 de ancho. Lo más característico eran los telamones, unas figuras masculinas de 7,5 metros que sostenían el techo, muchos de los cuales siguen en el Valle, tumbados en el suelo. Puedes ver una reconstrucción en el sitio y el original en el museo. 

El Templo de Heracles o Templo de Hércules es el más antiguo (siglo VI a.C.). Solo quedan ocho columnas en pie, reconstruidas en el siglo XX, pero tiene ese encanto de las cosas venerables. Fue uno de los primeros intentos de los griegos de Akragas de hacer algo a lo grande. 

El Templo de los Dioscuros y otras estructuras importantes

El Templo de los Dioscuros (Cástor y Pólux) es probablemente el más fotografiado de Sicilia. Sus cuatro columnas con su entablamento son todo un icono. Lo que ves, sin embargo, es una reconstrucción del siglo XIX hecha con piezas de varios templos. 

Cerca está el misterioso Templo F, que nadie sabe muy bien a quién estaba dedicado —puede que a Atenea o a la Concordia— pero que desde el punto de vista artístico es sobrecogedor.

El valle esconde muchos más tesoros: restos del Templo de Hefesto, el Templo de Deméter (metido dentro de la iglesia medieval de San Biagio), el Ekklesiasterion donde se reunía la asamblea ciudadana, el Bouleuterion del consejo... Las necrópolis paleocristianas y bizantinas demuestran que este lugar siguió siendo importante mucho después de los griegos. Y si te gustan las obras de ingeniería, alucinarás con el sistema de cisternas y acueductos. 

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Templo de la Concordia en el Valle de los Templos

¿Cómo llegar al Valle de los Templos desde otras partes de Sicilia?

Opciones de transporte para ir al Valle desde Palermo, Catania y otras ciudades

Si estás en Palermo, tienes varias opciones para llegar al Valle. En coche, el viaje es una gozada: coges la A19 hacia Catania y luego la SS189 hacia Agrigento. Son unas dos horas y cuarto atravesando el corazón de Sicilia, con sus campos de trigo y sus pueblecitos encaramados en las colinas. Si prefieres el transporte público, SAIS Autolinee tiene servicios regulares desde la estación central. El viaje dura unas dos horas y media, y te aconsejo que reserves con tiempo si vas en verano porque se llena. El tren también es una opción, aunque tarda unas tres horas porque da muchas vueltas. Eso sí, las vistas desde la ventanilla compensan.

Desde Catania, con el Etna vigilándote, el viaje en coche es toda una experiencia. Tomas la SS192, luego la SS117bis hasta la SS640. Son unos 150 kilómetros y dos horas y media de contraste total: pasas de los paisajes volcánicos del este a las suaves colinas del centro-sur. SAIS e Interbus tienen autobuses directos que tardan unas tres horas. El tren requiere hacer transbordo, así que el viaje se alarga entre tres y cuatro horas. Planifícalo bien si eliges esta opción.

Si vienes desde Siracusa, te recomiendo el coche sin dudarlo. Por la E45 hacia Catania y luego siguiendo hacia Agrigento son unos 230 kilómetros y tres horas de viaje. Es genial poder unir dos de los sitios griegos más importantes de Sicilia en un mismo viaje. En transporte público, lo mejor es ir primero a Catania y desde allí coger una conexión directa. Requiere un poco de planificación, pero se puede hacer perfectamente.

Desde Trapani y el oeste de la isla, coge la A29 hacia Palermo y luego sigue las indicaciones que te di antes. Son unas dos horas y media atravesando algunas de las mejores zonas vinícolas de Sicilia. Si te gusta el vino, igual te interesa hacer alguna parada por el camino.

Una vez en la ciudad de Agrigento, el Valle está a solo tres kilómetros. Los autobuses urbanos 1, 2 y 3 te llevan desde la estación central. Si coges un taxi, pacta el precio antes de subirte. Si vas en coche, hay varios parkings señalizados que cobran unos cinco euros por día. 

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Templo de Hera en el Valle de los Templos